¿ Señor, a quién iremos?. Tú tienes palabras de vida eterna. Jn 6, 68





 
                    

lunes 25 Octubre 2010

Santos Crispin y Crispiniano

image Saber más cosas a propósito de los Santos del día

Santos Crispin y Crispiniano

El alma que quiere darse por  entero a  Dios, no ha de buscar nada para  sí mismo sino que  pensar, hablar y actuar tienen  como meta Dios. Y esto no es ninguna beatería, sino  un impulso fuerte e intenso a desvivirse por los demás.

Los  jóvenes de hoy, que murieron en el año 285, quedan  lejos de nuestra historia del tercer milenio.
Sin embargo, sus obras  y sus nombres han quedado grabados en las páginas de  la historia de la Iglesia para siempre.

Se  establecieron en Roma y aprendieron el oficio de zapateros. Y  desde cualquier trabajo se puede hacer un anuncio u proclamación  del Evangelio y de las riquezas que aporta al alma  humana.
Este servicio lo concretó en hacer zapatos para los pobres.  A estos, por supuesto, no les cobraban absolutamente nada.

A los  ricos, que conocían el buen trabajo que hacían y la  calidad del calzado, sí que les cobraban.
Lo bonito de estos  dos creyentes es que aprovechaban los momentos de venta o  de dar gratis para hablar con entusiasmo de Jesucristo.

Y  con la mayor naturalidad del mundo.
Debían vivir lo que decían  porque la gente los escuchaba con agrado.
Los franceses dicen que  vivieron en la región de Soissons. Los ingleses, a su  vez, afirman que vivieron en el condado de Kent, al  sur de Inglaterra.

Shakespeare los elogia en su obra “Enrique V”  y en “Julio César”.
En lo que todos están de acuerdo  es en que murieron mártires.







Oremos


Crispin y Crispiniano, Santos


Dios todopoderoso y eterno, que diste a los santos mártires Crispin y Crispiniano, la valentía de aceptar la muerte por el nombre de Cristo: concede también tu fuerza a nuestra debilidad para que, a ejemplo de aquellos que no dudaron en morir por ti, nosotros sepamos también ser fuertes, confesando tu nombre con nuestras vidas. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.







 
©Evangelizo.org 2001-2009